Hay que mezclar los pigmentos con aceite sobre una bolsa de vidrio, hasta formar una pasta dura y uniforme, usando una espátula fuerte pero flexible, a ser posible de hoja recta, punta roma y unos 10 cm de largo. Luego se muele la psta con ouna moleta .

la mayoría de los pigmentos desarrollan al cabo e un rato una consistencia más liquida yen este punto, se puede añadir más pigmento con espátula. No c’nviene añadir exceso de aceite, aunque habrá que añadri algo más para dispersar a la perfección las partículas del pigmento.

Si se añade cera, se ponen 120 cc de aceite en una probeta y se añade cera blanca de abejas hasta que el nivel del aceite suba a 135 cc. Se trasfiere a un recipiente metálico y se calienta hasta que se funda la cera, con cuidado de no calentar demasiado y que no llegue a hervir. Esta mezcla contendrá poco más del 11% de cera en volumen y hay que diluirla con tres o cuatro partes de aceite puro para mezclarla con el color. La mezcla puede volverse semisólida al enfriarse, pero a temperatura normal siempre se mezcla fácilmente con el aceite y el color.

Cuando esté lista, guárdela en un tarro de boca ancha hermético.

El aceite de adormidera se considera menos conveniente que el de linaza como aglutinante para pintura. Los pigmentos que presentan mala consistencia aglutinados en aceite e liana, a menudo de comportan mucho mejor si se afliuinan con aceite de adormideras, que tiende a formar pastas mas cremosas y mantiene mejor los pigmentos en suspensión durante el almacenamiento.

La cantidad mínima a emplear varía con cada pigmento. Lo mejor es usar un porcentaje inferior, un 10% o 15 %. Con más de un 25%, de aceite de adormidera o amapola, la mezcla presentará todas las malas características de este aceite, lentitud de secado y formación de películas débiles, propensas a agrietarse.

  • Molido mediante moleta y losa.

La moleta de vidrio, con una cara moledora de 8 o 10 cm de diámetro y de un kilo y medio de peso es el ideal para este trabajo. Se venden en tiendas de bellas artes. Los que están por debajo de los 5 o 6 cm de diámetro no resultarán útiles para esta tarea.

Evite comprar los que presenten burbujas cerca de la superficie de moler, pues puede romper el cristal. Antiguamente se utilizaban moledoras de piezas cónicas de pórfido u otras piedras de moler. Para añadirle peso a la molera, se le puede añadir un collar de plomo al mango.

Moleta de vidrio

Tanto la moleta como la losa, deben tener un grano o diente que se puede impartir o acentuar frotando carbodundo u otro polvo abrasivo mezclado con trementina y agua.

En cuanto a las losas, a parte de utilizarlas de crista, también pueden emplearse de mármol blanco o piedra litográfica.

Moleta, losa de vidrio y espátula.
Foto extraída de Arteexpone.com

El molido de los pigmentos debe durar el tiempo necesario hasta que la pintura esé brillante y presente una textura suave. No todos los pigmentos tienen la misma dureza, por lo que el tiempo de molido variará de unos a otros. Tampoco todos llevan en su mezcla la misma proporcion de aceite y polvo seco, por lo que es recomendable que lleves un registro de las proporciones en un blog, para volver a repetir la mezcla exacta en el futuro.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

  • Materiales y técnicas del arte. Ralph Mayer – Hermann Blume Ediciones

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